Tickets mal clasificados o sin asignar
Llegan sin categoría y se quedan esperando a que alguien decida de quién son. Ese rato perdido no se recupera después.
LSS IA lee el caso antes de que su agente lo abra: le dice cómo viene el cliente, qué información falta, qué categoría corresponde, a quién conviene asignarlo y le deja la respuesta ya redactada. Todo dentro de GLPI, sin cambiar de pestaña ni de proceso.
La IA sugiere; su agente decide. Nada se aplica al ticket sin que una persona lo apruebe, y usted elige cuánta autonomía le da a cada función.
GLPI 11 con el motor en su servidor Su clave de IA, su consumo 16 funciones que activa una a una
Abra la conversación de forma amable y clara, pidiendo detalles concretos sobre qué no funciona en Teams. Sea paciente y use un lenguaje simple, sin tecnicismos.
Borrador de respuesta preparado. «Buenos días. Lamentamos que tenga problemas con Teams. Para poder ayudarle, necesitamos entender mejor qué le…»
Ver y usarReproducción de la pantalla real. No contiene datos de clientes.
No son fallas del equipo. Son el resultado de atender muchos casos con poco tiempo para leerlos.
Llegan sin categoría y se quedan esperando a que alguien decida de quién son. Ese rato perdido no se recupera después.
El mismo problema recibe tres respuestas de tres calidades distintas, según quién lo tome y cómo venga ese día.
Cuando un caso se reasigna, el que lo recibe empieza de cero o actúa sin tener el contexto que ya estaba escrito.
El tono se nota al leer con calma, y leer con calma es justamente lo que no hay cuando la cola está llena.
Está escrita, pero buscarla cuesta más que responder de memoria. Y lo que se resuelve bien casi nunca se documenta.
Tres clientes reportan lo mismo en dos días y se atienden como tres casos sueltos, no como un incidente.
Ese orden no es un eslogan: es cómo está construido. La IA no escribe en el ticket por su cuenta salvo que usted se lo autorice, función por función.
Cuando llega el caso, el copiloto lo analiza en segundo plano: de qué se trata, cómo viene el cliente, qué información falta y si otros ya reportaron lo mismo.
Al abrir el ticket, su agente ya encuentra la categoría sugerida, a quién asignarlo, el resumen, los artículos de la base de conocimiento y un borrador de respuesta.
Su agente acepta, corrige o ignora. Y usted decide, para cada función, si la IA solo sugiere, si actúa sola, si trabaja callada para medirse, o si está apagada.
Antes de leer una sola línea del caso, su agente ya sabe con qué se va a encontrar.
El riesgo de SLA y el aviso de inactividad son cálculo sobre los datos de su propio GLPI, no inteligencia artificial. Vienen incluidos y no consumen su clave.
Ninguna viene impuesta. Cada una tiene su interruptor, y las que lo permiten tienen además su modo. Encienda tres, mídalas, y siga.
Además, sin interruptor y sin consumo de IA: el semáforo de riesgo de SLA y el aviso de tickets sin respuesta del cliente. Y si el cliente escribe en otro idioma, el copiloto lo detecta y puede responderle en el suyo.
Este es el punto que separa a LSS IA de ponerle un chatbot encima a GLPI. No hay que elegir entre confiar a ciegas o no usarlo: hay cuatro posiciones intermedias.
El modo «en observación» no es una promesa de precisión: es el porcentaje real de acierto sobre los casos de su operación, antes de automatizar nada.
Fija un máximo en dólares por día para el trabajo automático. Al alcanzarlo, se detiene solo. Lo que su agente pida a mano sigue funcionando.
Un interruptor apaga las acciones automáticas al instante. Y queda registrado quién hizo qué —la IA o una persona—, en qué ticket y cuándo.
LSS IA son dos piezas que viven en su infraestructura: un plugin dentro de GLPI y un motor en un contenedor. La clave de inteligencia artificial la pone usted, y el consumo lo factura su proveedor directamente, sin intermediarios ni sobrecosto nuestro.
Correos, teléfonos, documentos rotulados, tarjetas, contraseñas y números largos se ocultan del texto antes de enviarlo a su proveedor de IA. Se conserva lo técnico: direcciones IP, versiones y códigos de error.
Lo que no alcanza a cubrir: no oculta nombres de personas, de empresas ni direcciones físicas, no lee dentro de las imágenes adjuntas, y un dato escrito de forma inusual puede pasar. Se lo decimos antes de que lo descubra usted.
Cuando un agente cambia una categoría, esa decisión queda en la base de datos de su propio GLPI y mejora las siguientes propuestas de su organización.
No hay reentrenamiento de ningún modelo, nada viaja hacia Libresoftsolutions y nada se comparte con otros clientes.
El selector ofrece Anthropic (Claude), OpenAI, Azure OpenAI, Google Gemini, DeepSeek, Groq, OpenRouter, cualquier servicio compatible con OpenAI y un modelo local o en sus propios servidores con Ollama o vLLM. Si su organización no puede dejar salir el texto de sus tickets hacia internet, esa última opción existe.
Con honestidad: LSS IA está probado con Anthropic (Claude). Los demás están ofrecidos en el producto pero no los hemos validado dentro de LSS IA. Si necesita uno en concreto, dígalo y lo probamos antes de proponerle nada.
La IA nunca escribe SQL. Las preguntas del panel se traducen a consultas estructuradas y validadas que ejecuta el plugin con los permisos del agente que pregunta — no con permisos de administrador. Y el navegador nunca habla con el motor: el contexto lo arma el servidor con la sesión del agente. El contenido de un ticket se trata como dato, nunca como instrucción, así que un texto o una captura malintencionada no puede darle órdenes a la IA.
«¿Cuántos tickets abiertos hay por categoría?» Sin informes que configurar, sin exportar a una hoja de cálculo. Y con los enlaces a los tickets, para ir a verlos.
Resume los comentarios de las encuestas y el tono de las conversaciones, y propone acciones.
El porcentaje de acierto de la categoría y de la asignación, medido contra lo que sus agentes decidieron de verdad. Es el número que habilita pasar una función a automática.
La instalación es rápida. Lo que recomendamos tomarse con calma es la segunda parte: medir antes de automatizar.
No. El motor se instala en su servidor y habla con su proveedor de inteligencia artificial usando la clave de usted. Nosotros no alojamos sus tickets ni tenemos una copia de ellos.
El consumo lo paga usted directamente a su proveedor, con su propia clave y sin sobrecosto nuestro. El panel muestra el costo por función y por día, y el tope diario evita sorpresas.
En cuanto al proveedor, el selector trae Anthropic (Claude), OpenAI, Azure OpenAI, Google Gemini, DeepSeek, Groq, OpenRouter, cualquier servicio compatible con OpenAI y un modelo local o en sus propios servidores con Ollama o vLLM — esa última opción es la respuesta para quien no puede dejar salir el texto de sus tickets hacia internet.
Ahora, con honestidad: lo hemos probado con Anthropic (Claude). Los demás están ofrecidos en el producto pero no validados dentro de LSS IA. Si necesita uno en concreto, dígalo y lo probamos antes de proponerle nada.
No. LSS IA sigue funcionando completo: la licencia no limita funciones. Lo que da derecho es a las actualizaciones y al soporte. La única excepción es una licencia de prueba vencida, que sí deja de funcionar al cumplirse el plazo.
Sí, y por eso el producto está construido al revés de como suele venderse: la IA sugiere y su agente decide. El modo «en observación» existe precisamente para que usted vea el porcentaje de acierto con sus propios tickets antes de dejarla actuar sola.
Solo si usted activa el modo automático para esa función en concreto. Cuando lo hace, la acción queda marcada en el ticket, con «Deshacer», y registrada en el histórico de actividad. Un interruptor detiene todo lo automático en un clic.
Sí. Usa sus categorías, sus grupos y sus artículos de base de conocimiento, y aprende de las correcciones de sus agentes. También puede indicarle el perfil de sus usuarios —con o sin conocimientos técnicos— para que no les sugiera cosas que no aplican.
GLPI 11. Hoy no hay una fecha definida para GLPI 12, y preferimos decirlo antes que prometerlo. Si su plataforma está en otra versión, cuéntenos y lo revisamos antes de proponerle nada.
No, son productos distintos y pueden convivir. LSS Chatbot atiende a su usuario final en la burbuja de GLPI, en Microsoft Teams y en Google Chat. LSS IA trabaja del otro lado del mostrador: asiste al agente que atiende el caso.
La IA se hace a un lado. En un caso cerrado solo ofrece el resumen de qué pasó y cómo se resolvió, los artículos de la base de conocimiento y la revisión de la atención. No inventa pendientes donde ya no los hay.
Detecta el idioma del cliente y puede responderle en el suyo, traduciendo y verificando la traducción de vuelta. La interfaz del producto está en español.
Estamos cerrando el modelo comercial y preferimos no publicar una cifra que después tengamos que corregir. Lo que sí podemos decirle desde ya: el consumo de inteligencia artificial lo paga usted a su proveedor con su propia clave, y lo que se contrata con nosotros son las actualizaciones y el soporte, no el derecho a usar el producto. Pídanos la cotización y le damos la cifra de su caso, sin rodeos. Si prefiere verlo funcionando primero, agende una sesión.
Cuéntenos cómo está su plataforma y le respondemos con la cifra de su caso. ¿Prefiere verlo funcionando primero? Agende una sesión y se lo mostramos sobre un ticket de verdad, sin instalar nada de su lado.
LSS IA es un producto propio de Libresoftsolutions para GLPI 11. El plugin y el motor se instalan en su infraestructura y usan su propia clave de inteligencia artificial. Se adquiere aparte del soporte, y quien ya tiene soporte con nosotros paga un 40% menos. Se adquiere también aparte de LSS Chatbot, y los dos productos pueden convivir en la misma plataforma — juntos salen más baratos que por separado.