GLPI 12 llega en octubre. La versión candidata salió el 3 de septiembre de 2026 y con ella se cerró la lista de funciones: de aquí al lanzamiento solo se corrigen errores y se completan traducciones. Es decir, lo que verá aquí es lo que va a recibir.
Al momento de escribir esto, el hito de la versión va al 98 por ciento: 335 cambios cerrados y 4 pendientes, con fecha objetivo del 6 de octubre de 2026. Una fecha objetivo no es una promesa, pero da la medida de lo cerca que está.
Escribimos esta guía sobre 12.0.0-rc1, instalada en nuestro laboratorio. Las capturas salen de esa instancia, no de la documentación. Cuando aparezca la versión estable revisaremos cada pantalla y lo diremos aquí mismo.
Qué significa que esté en versión candidata
Una versión candidata es el software terminado, a la espera de que alguien encuentre lo que se pasó por alto. No lleva funciones a medias: lleva funciones completas que todavía no acumulan meses de uso real.
Para usted eso se traduce en una regla simple: pruébela, no la ponga en producción todavía. Levante una instancia aparte, cargue una copia de sus datos y recorra sus procesos habituales. Si algo se rompe, aún hay tiempo de reportarlo y de que se corrija antes de octubre.
Migrar el primer día no es ir a la vanguardia. Es hacer de conejillo de indias con la operación de su empresa.
La base de conocimiento se rehízo entera
Es el cambio más visible. La base de conocimiento dejó de ser una lista de artículos con un editor de texto enriquecido y pasó a tener estructura propia: un árbol de artículos a la izquierda y, a la derecha, el artículo con sus metadatos: cuándo se actualizó, quién lo hizo, cuántas visualizaciones lleva y cuántas traducciones tiene.
Pero lo que de verdad cambia el trabajo diario es el editor. GLPI 12 adoptó Tiptap, el mismo motor que usan varias herramientas modernas de notas, y con él se escribe por bloques: al teclear una barra aparece un menú con encabezados, listas, citas, bloques de código y tablas.
/ en cualquier línea y siga escribiendo para filtrar. Quien haya usado un editor moderno de notas se va a sentir en casa.El detalle que más se agradece es el bloque de código. Documentar un procedimiento técnico sin poder pegar un comando con formato decente era una pelea diaria; ahora es un elemento más del editor.
La reescritura no se quedó en el editor. Los artículos ahora admiten comentarios laterales, llevan contador de visualizaciones y guardan revisiones, así que se puede ver qué cambió y quién lo cambió. También se rehizo la gestión de documentos adjuntos, los permisos por artículo y el manejo de las preguntas frecuentes.
Ahora puede ver y cerrar sus sesiones abiertas
En Mis preferencias, pestaña Sesiones, encontrará la lista de todas las sesiones activas de su usuario: desde qué navegador, desde qué dirección, cuándo se abrió y cuándo fue la última actividad. Cada una se puede revocar por separado, o todas de una vez.
Parece menor y no lo es. Si alguien dejó su sesión abierta en un equipo prestado, o si sospecha que le usaron la cuenta, hasta ahora la única salida era cambiar la contraseña y esperar. Ahora cierra esa sesión y listo.
La contraseña vuelve a pedirse antes de tocar la configuración
GLPI 12 incorpora lo que en Linux se conoce como modo sudo: aunque ya haya iniciado sesión como administrador, al entrar a las zonas sensibles de Configuración el sistema le vuelve a pedir la contraseña. La elevación dura un rato y después caduca sola.
Es una molestia deliberada, y es la clase de molestia que se agradece el día que hace falta. Una sesión de administrador olvidada en un equipo desatendido deja de ser una llave maestra: sirve para mirar, no para reconfigurar el sistema.
Los acuerdos operacionales se rehicieron
Los OLA, acuerdos de nivel operacional, aparecen como AOS en la interfaz en español y se reescribieron en esta versión. Son los compromisos internos entre los equipos que sostienen un acuerdo de cara al cliente: si usted promete resolver en cuatro horas, alguien adentro tiene que comprometerse a atender en una.
Los encontrará en Configuración, Niveles de servicio. Cada nivel de servicio tiene ahora sus dos pestañas separadas, ANS y AOS, en vez de mezclarlas.
Y aquí está el cambio que más va a notar quien reparta el trabajo entre varios equipos: un OLA ahora se asigna a un grupo. Antes el compromiso interno era un número suelto; ahora tiene dueño. El formulario trae el campo Grupos junto al tipo de compromiso y a su frecuencia.
Es la novedad que más conviene probar con sus propios datos antes de migrar: si ya tiene acuerdos configurados y en uso, revise que el cálculo de tiempos siga dando lo mismo después de actualizar.
La seguridad que no se ve
Buena parte del trabajo de esta versión no tiene pantalla que mostrar: blindaje interno contra inyección SQL y contra falsificación de peticiones entre sitios. Son las dos familias de fallas por las que más se compromete una aplicación web.
No hay nada que configurar y no va a notar nada. Precisamente por eso lo mencionamos: es la clase de mejora que justifica actualizar aunque ninguna función nueva le interese.
Accesibilidad
GLPI 12 avanzó en accesibilidad, y lo más inmediato lo tiene en Mis preferencias, pestaña Personalización: la opción Habilitar contraste alto, que sube el contraste de toda la interfaz.
Si en su organización hay personal con baja visión trabajando en la mesa de servicio, esa casilla vale más que cualquier función nueva de esta lista.
El resto de la lista
De los 335 cambios del hito, estos son los que conviene tener en el radar aunque no ocupen titulares:
- Sesiones de OAuth. Además de las sesiones del navegador, ahora se listan y se revocan las sesiones abiertas por aplicaciones que entran por OAuth.
- Selector de entidades. Se reescribió por completo. Si trabaja con varias entidades, es de las cosas que va a notar todos los días.
- Inventario. Hay un enganche nuevo para intervenir la configuración del inventario desde un complemento.
- Casos y notificaciones. Cambió el manejo de los actores de un caso, y con ello las notificaciones asociadas al reemplazo de un actor. Si tiene notificaciones a medida, revíselas.
- API y webhooks. Se hizo trabajo de base para versionar la API. Todavía no cambia nada de cara al usuario, pero marca hacia dónde va.
- Activos y consumibles. Mejor historial de consumibles y cartuchos, y los enchufes pueden relacionarse directamente con activos.
Qué hacer si está en GLPI 10 u 11
Nada, por ahora. Y eso es una recomendación, no una evasiva.
Lo sensato es esperar a la versión estable de octubre y, mientras tanto, hacer tres cosas:
- Levante una instancia de prueba con una copia de sus datos. Es la única forma de saber cómo se comporta su configuración, no la de la documentación.
- Revise sus complementos. Los cambios de versión mayor suelen dejar complementos atrás, y eso es lo que más frena una migración.
- Verifique sus acuerdos de servicio después de actualizar la copia de prueba, por lo dicho sobre los OLA.
Lo que hay que saber, en una línea
GLPI 12 no cambia la forma de trabajar: mejora la base de conocimiento, endurece la seguridad y ordena los acuerdos operacionales. Es una actualización que conviene hacer, sin apuro y con una prueba de por medio.
Cuando salga la versión estable actualizaremos esta guía con las pantallas definitivas y lo diremos aquí.